La Esclavitud de San José se funda en la ciudad de San Fernando en diciembre de 1.788, siendo erigida canónicamente el 28 de Abril de 1789. Su título originario sería el de “Devota y Venerable Congregación de Esclavos y Esclavas del Sacratísimo Patriarca Señor San José”. Su vida se extendió hasta aproximadamente los años cincuenta / sesenta del siglo XIX, en que decae. A partir de estos momentos los cultos serian organizados exclusivamente por el Ayuntamiento de la Ciudad, como puede comprobarse en la proclama de 1.883.
Unos años más tarde, se produce la llegada del Padre Vigo Oneto a la Iglesia Mayor. Su devoción le llevó a recuperar el culto diario a San José (puesto que los cultos del Voto y los de su Festividad, jamás dejaron de celebrarse). Así, una de las primeras decisiones que toma es la de fundar una asociación de fieles para que se encargarse de su culto, tomando como modelo las asociaciones josefinas que se estaban creando por el centro y norte de España, siendo una de las primeras la de la Sagrada Familia de Barcelona. El Padre Vigo era de la zona norte de España y debió haber conocido aquellas entidades josefinas en el que es sin duda, el siglo por excelencia de San José. Es así como, en 1.885, funda la Asociación Josefina del Señor San José, tomando como Titular al Patrón de la ciudad. Los hermanos de la desparecida (que no extinguida) Congregación de Esclavos de San José se integraron en este nuevo proyecto.
Lo que resulta sorprendente es que el Padre Vigo no restaurase la Congregación, sino que fundase una Asociación de fieles paralela a la primitiva Hermandad. Y sorprende aún más que los hermanos de la anterior Congregación que se integraron en la nueva entidad no pusiesen sobre la mesa los antiguos estatutos de la Congregación (¿se perdieron acaso?). No se sabe porqué, pero la nueva entidad toma al mismo Titular, los mismos hermanos y celebra idénticos cultos. Y la imagen comenzó a procesionar el en Corpus de la ciudad. Los años pasarán y la dependencia de la entidad solo del párroco (al ser Parroquial) provocará constantes altibajos según el sacerdote que rigiese la Iglesia Mayor. Por ello pasará por buenos y malos momentos. Se conoce a través de una hermana actual de la Hermandad que la Asociación Josefina usaba medalla en 1910, ya que su madre fue integrante de la misma en aquella época. Un inventario de 1924 muestra las riquezas de la entidad, hoy todas perdidas. Y en torno a 1924-1926 la Señora Viuda de Gatica dona a la Asociación un terno magnífico y riquísimo compuesto de túnico bordado y manto a juego, motivo por el cual, el fotógrafo local haría la fotografía que mostramos al margen y que su heredero D. Joaquín Quijano Párraga ha tenido a bien ceder y que en 2002 se convertiría en cartel conmemorativo del CC aniversario del nombramiento oficial de San José como Patrón de la ciudad.
Sin embargo, poco después llegarían los malos momentos. La II República y la Guerra Civil harían tambalear los cimientos de la Asociación Josefina y darían al traste con los años de esplendor. La entidad que siempre estuvo regida por el párroco de la Iglesia Mayor, junto a una camarista y un tesorero, jamás tuvo Junta de Gobierno hasta el año 2000.
Precisamente sería el párroco D. Pedro Brea quien, con su tesón, mantendría el culto a San José valientemente en los años difíciles de la II República y la Guerra Civil. En la postguerra continuaría su labor y los cultos, aunque íntimamente, no dejarían de celebrarse. Potenció la salida de la imagen de San José en el Corpus, y llevó a la Asociación a una tímida reactivación que sería un simple espejismo. En 1.954 se llevaría a cabo la restauración del altar del Santo, realizada por D. Antonio Bey Olvera (autor de la Virgen de la Caridad del mismo nombre, y del Cristo del Perdón de la Hermandad de la Casería de Ossio, así como del monumento del Sagrado Corazón de Jesús del Paseo General Lobo), corriendo al Ayuntamiento con los gastos. En los años sesenta, Dña. Ana Gallego Tapia, camarista de la imagen del Patrón, tomaría las riendas de la Asociación, la cual estaba en una situación lamentable. No obstante la imagen continuó procesionando anualmente en la Festividad del Corpus. El final del franquismo, y el progresismo laico que se desató, terminó de hundir a la Asociación Josefina, hasta el punto de dejar incluso de procesionar en su cita anual del Corpus. Como solía ser costumbre, los cultos del Voto y los de su Festividad siguieron celebrándose, aunque sin demasiado eco, y siempre a expensas del Ayuntamiento, del párroco y de los pocos devotos que aún eran hermanos de la Asociación. Dña Ana Gallego aún continúa como hermana de la Hermandad.
Tras un periodo de pocos años, en 1.982 Dña Ana Gallego cede el sitio de Dña. Ángeles Muñoz Cruzado-Rodríguez, quien consigue reactivar nuevamente la Asociación, apoyándose en la comisión de mayordomía de la Hermandad del Nazareno, a la que pertenecía. La nómina de hermanos comienza a crecer y se inscriben en la Asociación un buen número de hermanos del Nazareno, así como el vestidor Manuel Fraga, el escultor Alfonso Barraquero García, el vestidor y sacristán de la Iglesia Mayor Juan Ignacio Guerrero Pérez, el otro sacristán de la iglesia Emilio González Gallego, el Vicario Parroquial Rvdo. P. Jerónimo Cobacho Pinto, Antonio Moreno Olmedo que acabaría siendo Alcalde de la ciudad entre 1.989 y 2005, o el doctor Jaime Guerrero Castro (q.e.p.d.), entre otros. El nuevo párroco llegado a la Iglesia en los años setenta, D. Ildefonso Pérez Alcedo (q.e.p.d.), decide que la imagen salga nuevamente en el Corpus, al abrigo del nuevo resurgimiento de la Asociación Josefina y él mismo se inscribe en la nómina de hermanos. Se realiza un nuevo y modesto paso entre los hermanos de la Hermandad (en realidad la comisión de mayordomía de la Hermandad de Jesús Nazareno), siendo sus principales autores D. Joaquín Castro Aléu y D. Emilio González Gallego. Los hermanos cargadores de la Hermandad del Nazareno serían los encargados de portar la imagen, al mando en ocasiones de Juan M. Guillén “Milupa” (q.e.p.d.). La Banda de Cornetas y Tambores Jesús de Medinaceli sería la encargada de poner los sones musicales, y posteriormente la recién creada por entonces Banda de Música del Nazareno. En otras ocasiones, la imagen marcharía sin música en el cortejo. D. Juan Ignacio Guerrero se encargó junto a Ángeles Muñoz-Cruzado del exorno del paso, y D Manuel Fraga conseguiría vestir a San José con la valiosa túnica bordada del Nazareno de la Iglesia del Carmen para su procesión en el Corpus. Sin embargo, la Asociación Josefina seguía sin tener, desde su fundación, una Junta de Gobierno constituida, y seguía bajo la supervisión del párroco, de la camarista (Ángeles Muños-Cruzado) y de un tesorero (D. Emilio González Gallego). Las nuevas directrices del Arciprestazgo isleño darían al traste una vez más con la actividad de la Asociación. Siendo Arcipreste D. José Francisco Piñero Serván, comienza una reestructuración de la procesión del Corpus. La intención era eliminar los pasos que acompañaban a Jesús Sacramentado (que en este época ya solo eran San José como Patrón y la Virgen del Carmen Coronada como Patrona), con la intención de fijar la atención tan solo en la Custodia procesional. Respecto a la Virgen del Carmen, se la intentó relegar del cortejo procesional. La fuerza de ser una Hermandad constituida, con una comunidad de Frailes Carmelitas y una devoción latente, logró impedir su eliminación de la procesión. De hecho, por fortuna, aún sigue estando presente en el cortejo, aunque sin palio, ya que se aconsejó que solo S.D.M debía ir cubierto. Respecto a San José, la situación era totalmente la contraria. No contaba con Hermandad, y su Asociación, que había pasado por malos y buenos momentos alternativamente, no contaba con Junta de Gobierno ni con la fuerza suficiente como para poder mantenerse en el cortejo. San José fue eliminado del Corpus. Esto sucedió en torno a 1.990. Al año siguiente, la presencia de público en las calles, lejos de aumentar, disminuyó. Posteriormente, la eliminación del jueves como jornada eucarística llevó la procesión al domingo, lo cual terminó por restar aún más público. Los isleños, los cofrades y la prensa siguen desde entonces esperando el regreso de San José al Corpus.
Fruto del jarro de agua que fue la eliminación de San José del sitio que como Patrón históricamente le correspondía, la entidad comenzó nuevamente a languidecer. Una vez más hemos de hacer ver que los cultos internos siguieron celebrándose. Pero la entidad fue cada vez a menos y la pérdida de hermanos fue alarmante. La década de los noventa la pasaría sin pena ni gloria y todos sus cultos se redujeron a una simple misa. La Asociación estaba destinada a desaparecer. Y casi sucede.
En 1.998 llega a la Iglesia Mayor un nuevo Párroco, D. Jesús Guerrero Amores, natural de Palmones (Campo de Gibraltar) y muy devoto de San José. Tras un periodo de adecuación y conocimiento de su Iglesia (con sus cinco Hermandades de penitencia, el Apostolado de la Oración, Conferencia San Vicente de Paúl, y las Comunidades Neocatecumenales), conoció la existencia bajo mínimo de la Asociación Josefina y de la imagen del Patrón de la ciudad.
Acuciado porque en el año 2000 se celebrarían los CC años del Voto a la imagen de San José por su milagrosa intercesión para erradicar la fiebre amarilla de 1.800, reune a un grupo de jóvenes con la intención de reorganizar la Asociación Josefina y afrontar el aniversario con un programa de actos lo más digno posible. Era Mayo de 2000, y el aniversario del Voto de cumplía en Noviembre del mismo año.
El grupo de jóvenes tuvo, por iniciativa propia, la idea de repescar a la camarista Ángeles Muñoz-Cruzado para que ella sirviese de unión con el pasado más reciente de la entidad, de manera que los pocos hermanos que quedaban inscritos en la entidad se sintiesen integrados en el proyecto. Se cambió sensiblemente el nombre de la entidad, añadiéndole el título “Parroquial” para hacer que era una entidad religiosa amparada por la Iglesia, y no una entidad civil. La denominación sería “Asociación Parroquial Josefina del Bendito Patriarca Señor San José”. Conformado el grupo, el párroco elevó a los jóvenes a la categoría de Junta de Gobierno, proponiéndose como Presidenta a Ángeles Muñoz-Cruzado. La toma de posesión y presentación a la sociedad tendría lugar el 19 de Octubre, quedando conformada como sigue:
Director Espiritual: |
Rvdo. P. Jesús Guerrero Amores |
|---|---|
Presidenta: |
Ángeles Muñoz -Cruzado Rodríhuez |
Vice-Presidente: |
José Antonio Garnárez Pinto |
Secretario: |
Alejandro Leiva Rosa |
Vice-Secretario: |
Juan Manuel Rueda Cebada |
Tesorero: |
Javier López Luque |
Mayordomo: |
José Manuel Aragón Cortejosa |
Vocales: |
Rafael Rueda Cebada |
| Alfonso del Carmelo Garnárez Pinto |
Unos días después se presentaba en el salón de plenos del Ayuntamiento el cartel y los actos conmemorativos de la efemérides citada y se pusieron en marcha los actos. En breve la Asociación triplicó en número de hermanos y comenzó a trabajar en 2001 para la conmemoración en 2002 del CC aniversario de la proclamación de San José como Patrón de la ciudad. La entidad estuvo este tiempo realizando tan solo cultos internos. En 2002 llega la celebración de la efemérides con un programa de actos más ambicioso que el que se llevó a cabo para la efemérides del año 2000 y que en esta ocasión incluía el regreso de San José a las calles de la ciudad. Sería el propio párroco quien aportase la fecha de la Festividad de San José Obrero (1 de Mayo) como la mejor para la procesión de aquel año que en principio iba a ser extraordinaria. Y es que el párroco era y es de la idea de mantener el Corpus sin San José. La fecha elegida parecía ser la mejor a su juicio.
Al terminar la efemérides y entrar en 2003, la Presidenta presenta su dimisión por problemas familiares y el párroco solicita a D. Juan Manuel Rueda Cebada (Vice Secretario y ahora Vicepresidente) que forme una nueva Junta con él como Presidente y que tomen posesión cuanto antes. Sería el día 9 de Marzo el elegido para la toma de posesión de la Junta. La misma contaba con nuevas incorporaciones que en breve dejarían la Asociación por motivos personales. La Junta quedaría compuesta como sigue:
Director Espiritual: |
Rvdo. P. Jesús Guerrero Amores |
Presidente: |
Juan Manuel Rueda Cebada |
Vice-Presidente: |
José Manuel Aragón Cortejosa |
Secretario: |
Alejandro Leiva Rosa |
Prioste: |
Alejandro Rodríguez Rivero |
Tesorero: |
Javier López Luque |
Mayordomo: |
Manuel Valle González |
Vocale de caridad: |
Rafael Rueda Cebada |
Vocal de Formación: |
Manuel Jesús Tizón Reyes |
| Rafael Aragón Cortejosa | |
| Jesús Romero Merlo | |
| Eduardo Albarrán Orte | |
| Raúl O. Leiva Rosa | |
Colaboradores: |
Javier Nieto Tocino |
A fines de 2003 y gracias a la inestimable colaboración de D. Manuel Muñoz Jordán (Presidente del Consejo de Hermandades y Cofradías), Rvdo. P. Salvador Rivera Sánchez (por entonces Vice Delegado Episcopal de Hermandades y Cofradías), Rvdo. P. Jesús Guerrero Amores (nuestro Director Espiritual), Rvdo. P. Sebastián Llanes (Delegado Episcopal de HH y CC) y los historiadores D. Manuel Molina García y D. Fernando Mósig Pérez, el Obispo D. Antonio Ceballos Atienza elevó a la Asociación Josefina a la categoría de Hermandad de Gloria, pero no una nueva Hermandad, sino que tuvo a bien reorganizar la primitiva Congregación de Esclavos, respetando su antigüedad y convirtiéndola en una de las Hermandades más antiguas de la ciudad, de 1789. La Junta de Gobierno decidió variar sensiblemente el nombre de la entidad y denominarla “Devota y Venerable Hermandad y Esclavitud del Bendito Patriarca Señor San José”. Los títulos Devota y Venerable se mantuvieron porque (a tenor de la Junta y del Obispo) ya los tenía concedido la Congregación desde su fundación, por lo cual era lógico tenerlos en cuenta ahora. Por su parte, atendiendo el derecho canónico, se eliminó el concepto “Congregación” sustituyéndose por el de “Hermandad”, que es jurídicamente lo mismo, con la salvedad de que el primero de los términos ya no se usa para las Cofradías. Y por último, por una cuestión de coherencia con los tiempos que corren, se eliminó la diferenciación sexista de “esclavos y esclavas” por la de “Esclavitud” que engloba a todos los hermanos de la Hermandad, sean del sexo que sean. De esta manera, la Congregación volvías a estar viva, y popularmente se la conoce como “Esclavitud de San José” que es como se la llamaba también cuando estaba activa desde su fundación. Popularmente nunca se la llamó Congregación de San José. M ás de un siglo después, la Esclavitud de San José renacía de sus cenizas.
El año 2004 la Junta de Gobierno preparó los nuevos estatutos y los remitió a Cádiz. Fueron devueltos en Noviembre ya aprobados. Igualmente llegó un Decreto del Obispado alentando a la Junta de Gobierno que tomó posesión en 2003 y que había reorganizado la Hermandad y trabajado en los estatutos, a que tomasen posesión por un mandato de seis meses. Aquella Junta, sensiblemente alterada, tomó posesión el 4 de Enero de 2005 con el encargo de convocar Cabildo General de Elecciones en Mayo del mismo año. El 20 de Mayo se celebró el cabildo de elecciones, y el 19 de Julio de 2005 tomó posesión nuevamente la misma que ya lo hizo en Enero. El mandato ahora es por cuatro años, como cualquier otra Hermandad.
Sin embargo, aún resta realizar y aprobar por cabildo el Reglamento de Régimen Interno en el que la Junta de encuentra trabajando.
Por otro lado, la procesión del 1 de Mayo 2002, que en principio era extraordinaria, ha continuado celebrándose anualmente. Sin embargo, la Hermandad no ha podido hacer que San José vuelva al Corpus, aunque sin embargo, y gracias al Párroco, ha podido introducir en el estatuto la salida en Corpus como uno más de sus cultos, habiéndolo aprobado el Obispo, pero siempre que el Arciprestazgo de San Fernando y el Consejo de HH y CC estén conforme, habiéndose conseguido lo segundo. Ahora solo queda que el clero actúe en consecuencia y permita el regreso de San José al Corpus, máxime cuando la Hermandad lo tiene recogido en sus estatutos aprobados por el Obispo.
El hecho de que este apartado esté en esta sección de la web y no en la de Historia, es porque la Asociación Josefina forma ya parte del recuerdo de los josefinos. Pero es un episodio que no se pretende olvidar, de ahí que esté presente en el web. Y no se quiere olvidar porque sin la existencia de la Asociación Josefina, los cultos a San José no habrían llegado hasta nuestros días. Gracias a las personas que la fundaron y que a través de los tiempos se encargaron de ella (Padre Vigo Oneto, Padre Pedro Brea, Ana Gallego, Ángeles Muñoz-Cruzado, Padre Jesús Guerrero Amores....) la reorganización, primero de la propia Asociación en el año 2000 y posteriormente de la Esclavitud en 2003 no hubiese sido posible.


